Definitivamente, por si en alguien quedaba un
atisbo de duda, estamos en manos de un personaje
esperpéntico. No sabemos en que mundo vive, pero obviamente no vive
aquí con nosotros, este ser superior a hablado en el debate sobre el estado de la
nación de un
paraíso que supuestamente el ha creado, y que solo el y sus secuaces lo ven.
Habla este ser de libertad, desde que
ZP llegó al gobierno hay libertad, la treintena de años anteriores de democracia no eran de libertad, solo
ZP "dios de dioses" ha conseguido la libertad para el oprimido pueblo español. ¡Que maravilla!.
- La economía va bien, si, este punto es importante por que nadie tiene un "duro" para nada, el paro precisamente no lo ha reducido, aunque se invente esas altas fraudulentas de la seguridad social, para que aparente crecimiento laboral. La inflación por supuesto no existe en este país, que si asociamos al paro hablaremos de la extaflación y que por supuesto en España no sabemos que es.
- La sociedad esta mas unida que nunca, como el hablaba de un gobierno para todos, se ha dedicado a destrozarnos a todos, a crear rencores, a reavivar disputas olvidadas y a la caza del cristiano.
- La guerra, bueno, que decir de este punto; España no esta en guerra, nuestros militares mueren en sus vacaciones por accidentes, y por que ellos no les mandan lo flotadores necesarios.
- Las relaciones internacionales van de maravilla, ya no somos amigos de Bush, que es dictador, y un ser despreciable, pero si lo somos de Castro y Chávez, demócratas contrastados y muy buenas personas.
- La corrupción no existe, claro se han quedado entre Pepiño y Sebastian todo el cupo.
En fin, que
podríamos seguir
así durante horas pero no es plan de aburrir a nadie. Aunque,
básicamente, esto es lo que se ha dedicado a decir
ZP en el debate sobre la
nación que se ha producido hoy; a hecho una España a su gusto, y es tan bueno que todos estamos felices y comemos perdices.
Necesitamos que alguien se digne a llevar a
ZP al psiquiatra para que le trate sus delirios de grandeza y le haga ver la realidad, que se lo lleven a la calle a tomar un
café, y al
Libano a dar una
vueltecita, y ojala, con suerte anticipe las elecciones y nos lo quitemos de encima de una vez.