Si una cosa llama la atención en estos días tan convulsos en los que los acontecimientos se suceden sin pausa es, sin duda alguna, la ausencia por enésima vez del señor Zapatero.Estamos acostumbrados a que nuestro presidente no de la cara, que se acobarde y se avergüence de sus actos, eso lo tenemos asumido pero su ausencia en todos los sucesos medianamente importantes y su fervor por asistir a cualquier mitin populista que se le ofrezca es de un cinismo extremo.
Por un lado tenemos el problema con Marruecos, donde nos amenazan, nos insultan y nos menosprecian desde el país vecino, pero ¿donde está ZP?.
Por un lado tenemos el problema con Marruecos, donde nos amenazan, nos insultan y nos menosprecian desde el país vecino, pero ¿donde está ZP?.
Por otro el problema del Chad, donde están siendo retenidos algunos españoles bajo la acusación de secuestro de niños y ¿donde esta ZP?, pues está en algún mitin de su partido en su baño de masas habitual donde se regalan los oídos y se felicitan por sus maravillas, y mientras esto hace nuestro presidente, a los españoles en el Chad los tiene que liberar el presidente Francés Sarkozy, que por otro lado es el único que lucha contra ETA. Esto nos hace pensar que hasta Sarkozy mira mas por el bienestar de España que el propio ZP.
Y no debemos olvidar la visita sorpresa de la semana pasada a Barcelona con motivo del caos que han provocado en la capital Catalana la cual se produjo en Domingo y a una zona no demasiado afectada.
Y no debemos olvidar la visita sorpresa de la semana pasada a Barcelona con motivo del caos que han provocado en la capital Catalana la cual se produjo en Domingo y a una zona no demasiado afectada.
Lo peor de todo esto es que sigan engañando a la gente, y que siga existiendo borregos que no solo no ven estas barbaridades sino que las aplauden y se dedican a criticar cualquier actuación del partido de la oposición. Obviamente hay dos Españas muy pero que muy diferenciadas y el único consuelo que tenemos los que no pertenecemos a "La España Serena" es que hablamos desde la certeza, desde la lógica y desde el sentido común, y que tarde o temprano la mayoría silenciosa que componemos se manifestará en unas elecciones que nos salvarán de este supuesto presidente que solo hace acto de presencia para "sonreír" y "mentir".

