Estamos caminando peligrosamente hacia una sociedad liberticida donde los representantes del pueblo son capaces de acusarnos a todos de delitos muy graves con la única finalidad de defender lo indefendible.La delegada del Instituto de la Mujer de Castilla la Mancha ha dicho que "detrás de las críticas a las ministras se esconde un machismo que una sociedad democrática no puede permitirse" y que " las críticas que están recibiendo las ministras del nuevo Gobierno de Rodríguez Zapatero son semillas que hacen que germine el maltrato".
Estos no son declaraciones, esto son acusaciones a todos aquellos que critican a los representantes del pueblo, cada ministro tiene una función y los ciudadanos han dado su voto para que el presidente componga el mejor gobierno para los intereses del país, por tanto el votante tiene todo su derecho a decir lo que le parece bien y mal.
El ataque a la libertad de expresión que esta señora ha promovido y la acusación a todos los que criticamos las elecciones de ministros de ZP es inaceptable y deja claro la ineficacia de una señora que ocupa un cargo público y que flaco favor hace en defensa de los derechos de las mujeres cuando hace estas declaraciones y se olvida de los problemas que realmente tienen las estas en su comunidad.
Estas declaraciones de la delegada del instituto de la mujer tratan de una forma maliciosa de demonizar a muchas personas por dar su opinión sobre la valía de otras personas independientemente de su sexo, simplemente por sus aptitudes y trata de transformarlas en delitos de alta gravedad y esta manipulación es inaceptable, esta señora debería pedir perdón a los miles de hombres y mujeres a los que ha insultado e injuriado desde un cargo publico.
